miércoles, 7 de abril de 2010

soneto perdido, para no perder la costumbre

perder por fin tu nombre una mañana
perderte de una vez y para siempre
perderte como un día de septiembre
perder como se pierde una semana

perderte así con lujo de detalle
como se pierde un día cotidiano
como un sueño una noche de verano
como bomba arrojada sin que estalle

perderte así, por nada, por costumbre
perder tu voz, tus ojos, tu silencio
perder; y ahora que lo pienso: todo

si a fin de cuentas y del mismo modo
perder es la condena que sentencio
a caminar hasta alcanzar la cumbre.



versos perdidos:

perder es un principio es un comienzo
perderte así de golpe, entrecortado
como se escapa el aire de las manos